mayo 23, 2014

VOTEMAN! El superhéroe defenestrado.

Nuestros lectores del lado americano del charco probablemente desconozcan que este domingo se celebran elecciones al Parlamento Europeo. No se preocupen, un enorme número de residentes europeos también lo desconoce o lo ignora. Las encuestas vaticinan una gigantesca abstención en la segunda mayor democracia del mundo (UE), donde el voto no solo NO es obligatorio sino que los grandes partidos, temerosos de los resultados, han evitado hacer campañas masivas bajo la excusa de la austeridad. 

Con este panorama, el Parlamento danés pidió a los que de esto saben que hicieran un video para incentivar la participación, especialmente entre los jóvenes y nuevos votantes. El resultado fue este:


En apenas tres días se acercó a los dos millones de visitas en Youtube (recordemos que apenas hay 5 millones de daneses) y generó un enorme impacto en medios de comunicación alrededor de la Unión. El día 15 la institución que lo había encargado decidió retirarlo ante las numerosas quejas por considerar el contenido "machista"y "violento".

Dejando a un lado el lógico efecto Streissand, el cliente renunció a su campaña porque estaba logrando aquello que quería en inicio: llamar la atención de los jóvenes y cambiar su idea sobre la política. La "marca"se asustó de molestar a sus fieles y renunció chapuceramente a ampliar su target. 

Y surgen así varias preguntas:

-  ¿Se puede permitir un paso atrás como este un cliente? Molestó a "los suyos" subiendo el vídeo y a los que quería alcanzar al bajarlo. (Lo que mostramos es una copia, de tantas).

-  ¿Tiene sentido la targetización del contenido en un universo donde los canales de distribución son unitarios?

- ¿Tiene sentido el mensaje unitario y políticamente correcto en un universo donde el público vive en su lugar de la "larga cola"?